El panecillo (Shungoloma) y sus atractivos

Propios y extraños reconocen la figura de la virgen alada que se encuentra sobre una loma en la ciudad de Quito,  aparece en postales, en carteles, en fotos de todos quienes visitan el lugar y su nombre recuerda a un pequeño postre de aroma dulce y que puede ser acompañado con leche. Seguro lo conoces con el nombre de Panecillo, y no te equivocas, este es el nombre que los españoles le dieron cuando llegaron a Quito y encontraron cenizas de la segunda capital del Tahuantisuyo.

El Panecillos se encuentra ubicado en medio de la ciudad y marca la división entre el Sur y el Centro de Quito, es una elevación natural de 3.000 metros sobre el nivel del mar por lo que que se ha convertido en el mirador natural más importante de la ciudad. Su historia no inicia con la llegada de los españoles pues varios estudios sostienen que fue un antiguo templo de culto al sol o la luna y que fue destruido por Rumiñahui cuando resistía la invasión española.

En la época colonial fue usado como fuerte militar, pues permitía vigilar tanto el sur como el norte de la ciudad, y escenario de varias batallas. Con el paso del tiempo El Panecillo perdió su importancia militar.

En esta loma existen varios atractivos turísticos, y cada uno tiene su propia historia:

  • La virgen que corona el Panecillo está basada en la escultura hecha por Bernardo de Legarda en la Escuela Quiteña, es la única escultura de una virgen alada y plasma la descripción de María en el Apocalipsis, una mujer alada coronada por 12 estrellas y que en la mano lleva la cadena con la que apresa a la serpiente bajo sus pies. Esta estatua mide 31,50 metros de altura está formada por 7.000 piezas de aluminio. Fue construida por Agustín de la Herrán Matorras e inaugurada el 28 de marzo de 1975. En la base de la estatua se encuentra un mirador, al que puedes subir después de visitar el museo de 4 pisos, dentro de él puedes conocer la historia la construcción de la estatua y lo que fue antes de eso.
  • La olla del Panecillo es otra de las atracciones del lugar, tras ella hay varias leyendas que señalan que en su interior hay un templo regido por la madre de Atahualpa que hace escoger, a quienes logran encontrar el lugar, entre una montañita de oro, rubies y plata o un plato con mote, una tortilla y choclo tierno. Otras sostienen que la gentil anciana regala mazorcas de maíz, que en realidad son de oro, a quienes responden adecuadamente a sus preguntas. En la época colonial esta fue usada como reservorio de agua para sembríos y jardines.
  • Desde el Mirador Se puede observar todo Quito e incluso diferenciar varias de las iglesias del centro de la capital, además encuentras artesanías y recuerdos para comprar, y por supuesto la comida no puede faltar.

Para llegar al panecillo debes avanzar por la calle Melchor Aymerich que es la única vía de acceso, también lo puedes hacer a pies. El trayecto desde la base no toma más de 10 minutos si vas en auto o 20 si caminas.


Fotografía tomada de Anthonyjohncolett.